Un mes más, un mes menos. Ha dado lo suyo de sí esta última semana de Septiembre en el calendario bloggero. El Otoño llega calentito por lo que parece, con el paso de Su Majestad por boxes como primer punto. Una lujosa reparación del chasis que, por el momento, evitará que lo veamos con el taca-taca y acalla así los rumores sobre la posible tercera abdicación puramente Borbónica. Lo que sí es seguro, es que su imagen, que ya venía deteriorándose de manera paulatina, ha sufrido un importante retroceso. De hecho, la decisión de Zarzuela de someterse a una operación elevadísima en costes cuando el Gobierno anunciaba el "copago sanitario" y la polémica medida que forzará a los enfermos crónicos a pagar un 10% de sus medicamentos, no parece demasiado inteligente. De todos modos, ya han corrido ríos de tinta sobre este espinoso tema, por lo que dejaremos a un lado a la Casa Real y a sus mecánicos y a ese bólido que no hace más que visitar el garaje, para centrarnos en otros más importantes.
Justo cuando deja de ser noticia de primera fila es hora de hablar de Baleares. Una vez se hayan olvidado todos esos "progres" oportunistas, buitres de las pantallas y "quedabienes" sin escrúpulos. La huelga en la enseñanza continuará por tercera semana consecutiva, haciendo cada vez más visible el descontento general contra las políticas del PP en las Islas. La decisión del ejecutivo de José Ramón Bauzá sigue a pies juntillas lo que la doctrina de Wert impondrá en la península. Detrás de todas las medidas ideológicas, inconstitucionales, inicuas e ilegítimas, se encuentra el propósito prioritario del Partido Popular en el ámbito educacional: reducir el gasto público y reforzar el modelo de gestión privada, apoyando así a las escuelas concertadas. La nueva normativa se proclamó sin consensuarse (por no hacer, ni siquiera se preguntó su opinión al respecto) con Sindicatos, ni con funcionarios públicos, pero sí se consultó con la Patronal Privada, que obviamente dio el visto bueno, y con el gremio concertado, cuya presidenta, Magdalena Mateu, ya mostró su respaldo incondicional a la Consejera de Educación, Joana María Camps.
Para ello, no han escatimado en esfuerzos. Comenzaron con reducciones en salarios y plantillas, prosiguieron con los recortes de las becas de transporte y comedor, dejaron clara su particular fobia secesionista castigando con multas de hasta 10.000€ a quien exhibiera la Senyera en algún centro público y terminaron por adoptar nuevas reglas de convivencia y autoridad en las aulas. Viene bien utilizar esa palabra, "regla", la que junto con la tiza será el nuevo instrumento del profesor en clase. Y más de uno acabará con los dedos morados, al olvidarse de citar a Franco con el sobrenombre de "Generalísimo", no se vaya a perder la costumbre, claro.1
La gota que ha colmado el vaso, sin duda, ha sido el asunto del trilingüismo, impuesto de una manera totalmente totalitaria, valga la redundancia, al estar la inmensa mayoría de la población balear en contra de dicha disposición. Me hace gracia la situación, precisamente, porque ayer debatí con un amigo (y futuro periodista) sobre algo referido a esto vía Twitter. Hablamos de "la Europeización" que Merkel (no hace falta decir UE cuando es el sistema político más dictatorial del planeta) plantea en los países mediterráneos, a quienes aplasta, también, por motivos económicos. Coincidamos en que tan solo se nos "europeiza" en los aspectos que les pueden generar cualquier rendimiento beneficioso. Estamos, otra vez, ante uno de esos casos, en los que uno se pregunta hasta donde llega la soberanía popular, o nacional mejor dicho cuando se gobierna en mayoría absoluta, del Estado Español. Primer argumento: el único fin de este modelo educativo es el de estimular la emigración ("movilidad exterior" si es Fernández Díaz quien la define) a las potencias europeas, a santo de trabajar en condiciones laborales precarias y a cambio de salarios míseros. Nadie puede discutir la importancia del Inglés en el mundo moderno, como tampoco nadie puede hacerlo con la superioridad económica y política de los países de habla anglosajona. Digo esto, puesto que el señor Bauzá también pretendía instaurar el alemán en las clases de las Islas, y que lo hubiera hecho de haber dispuesto de los medios pertinentes. Títere de Rajoy, que a su vez es títere de Angela, que a su vez es títere de los mercados y de la globalización, al "pobre" President no le queda más que asumir su papel de marioneta de marioneta de marioneta de marioneta y seguir enemistándose con su pueblo. En segundo lugar, y de manera completamente lícita, el profesorado se ha movilizado por la ineficacia del procedimiento que se quiere implementar, el cual impedirá enseñar eficientemente cualquiera de los tres idiomas "oficiales", ya sea el Castellano, ya sea el Catalán o ya lo sea el Inglés. Pues, ni los maestros están suficientemente preparados para impartir clases en un idioma que no conocen, ni los pupilos poseen el nivel lingüístico básico para recibirlas.
Tiene guasa que justo cuando las relaciones Cameron-Rajoy atraviesan por su momento de mayor tensión, el segundo acepte sucumbir ante el imperialismo del Reino Unido. Al igual que durante todo el conflicto de Gibraltar, el Presidente del Gobierno ha mostrado una debilidad imperdonable a ojos de los medios internacionales. Y es que, sin comerlo, ni beberlo, ni buscarlo, ni nada de nada, Gran Bretaña se ha topado con una inesperada ofrenda en la que fuera su colonia. Hacia desde el siglo XVIII que no recibían un regalo tan gratuito y desinteresado. Eso sí, esta vez tendrán un escollo bien distinto, teñido de verde, y no de rojigualda. La marea amenaza con un férreo oleaje, el más fuerte posible, para ahogar a quienes quieren contaminarla. Por supuesto, no piensan parar hasta hundir los galeones de sus adversarios, en este pequeño Trafalgar improvisado. Sin embargo, el enemigo, esta vez, lucha en casa. Habrá que hacer limpieza general.
P.D.: No se queden con el toque literario e irónico del texto, pues Inglaterra nada tiene que ver en este asunto. La personificación no es más que una alusión a la opresión que sufren las naciones mediterráneas, pisoteadas constantemente por una Unión Europea que mina su autonomía y poder de decisión.
NOTAS:
1-No se da puntada sin hilo. La referencia hace alusión a la propuesta del Gobierno de Rajoy de llamar al Dictador que escribió la historia más negra del Estado Español, con el nombre de "Generalísimo" por diversos motivos léxicos e históricos, de los que, como único ejemplo de los mismos, citaron la "costumbre" de nombrarlo de este modo, hábito que "no debe perderse", en palabras del ejecutivo popular. http://www.diariodeleon.es/noticias/espana/gobierno-avala-llamar-generalisimo-a-franco-por-motivos-historicos-y-lexicos_830659.html
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