Con la caída de los dos gigantes, un buen puñado de nuevas formaciones se ha abierto hueco en el panorama europeo. Izquierda Unida ha ganado cinco parlamentarios, los mismos que ha sumado Podemos en sus primeras elecciones. También ha irrumpido con fuerza Ciudadanos, ha mejorado sus anteriores resultados UPyD y hasta ha sacado escaño la formación verde Primavera Europea.
La noticia ha sido recibida de manera positiva entre la ciudadanía. Del mismo modo que se abre un nuevo elenco de políticos que aglutina más ideas y propuestas, las votaciones pueden haber servido como un toque de atención a los dos partidos mayoritarios, que desde 2011 cumplen a rajatabla el libreto del drama teatral "cómo cagarla con la crisis".
Sin embargo, me pregunto si el auge de nuevas fuerzas políticas, sobre todo desde la izquierda, aunque también en la centro-derecha, supone, como todos apuntan y festejan, al fin del bipartidismo que desde el primer gobierno del bolivariano Felipe González, allá por 1982, ha ostentado el poder de la democracia española.
Fue el propio Felipe González, el hombre que mató al marxismo en el PSOE cual Ransom Stoddard, quien apuntó, antes de los comicios europeos, la posibilidad de que tanto populares como socialistas pudieran formar una gran coalición "por el bien del Estado". En sus palabras, parecía sugerir una especie de "Gobierno de Salvación Nacional" como el que Armada hubiera dirigido de haber triunfado el 23-F. No debieron de sentar bien sus palabras al electorado, ya que, pese a la victoria de Valenciano en el debate de TVE, el PSOE cayó todavía más que el PP en las votaciones. Cuando ayer, en un acto de La Caixa -suponemos que se trataba de otra obra social-, el ex-presidente tildó el programa de Podemos de "utopías regresivas", todos los socialistas debían de estar tirándose de los pelos.
Hoy mismo, Soraya Sáenz de Santamaría manifestaba su deseo de que en el futuro puedan acercar posturas, puesto que "es positivo que los dos grandes partidos que tienen que turnarse en el poder pacten en temas de Estado". Solo le faltó decir que apoyaba la candidatura de Práxedes Mateo Sagasta para dirigir el PSOE.1
Ya no tanto en España, pero sí en Europa, se entiende que populares y socialdemócratas tendrán que ponerse de acuerdo para aprobar las medidas necesarias. O lo que es lo mismo, que el PPE y la Alianza Socialdemócrata harán algo así como el matrimonio a la alemana, Merkel-Schulz, o a la italiana, Renzi-Berlusconi2. Frente al nuevo horizonte político que se ha creado en Europa, con un impulso de la verdadera izquierda, de los partidos no adscritos a ningún grupo y de los eurófobos, nace una alianza europeísta, austericida, favorable a la oligarquía financiera y empresarial y contraria a las clases medias y el pueblo llano. Vamos, que del famoso bipartidismo, hemos pasado al unipartidismo. Más de lo mismo.
En España queda por ver si se llevará a cabo ese pacto populicida3. Antecedentes no faltan. ¿Se acuerdan de la traición al electorado, también llamada eufemísticamente "reforma de la Constitución", más parecida a la Paccionada4 de Espartero que otra cosa, que Zapatero acordó con el PP para pagar la deuda?
La última palabra la tendrá el PSOE, que en este caso, es la dama pretendida por el apuesto -o no tan apuesto- varón. Y de momento, no parece que vaya por buen camino. La dimisión en diferido, que diría Cospedal, de Rubalcaba, la guerra abierta de Chacón contra el mundo, el silencio, que es como Susana Díaz guerrea para lograr la secretaría general y la franqueza de Madina, al que la ayuda de Rubalcaba acabará por hundir, sirven, desde luego, para una temporada entera de "La que se avecina". Si hubiese que quedarse con una imagen sería la risa de Patxi López cuando le preguntaron si se presentaría candidato. El ex-lehendakari reía por no llorar, queriendo llegar a casa y ponerse a resguardo tras el visillo, olfateando lo que pasa en el rellano del partido. Y es que, por mucho que duela, eso es en lo que se ha convertido: una escalera demente, en la que la camaradería, la mentira, el engaño y las añagazas están a la orden del día.
El único modo de que el PSOE sobreviva es haciendo volar el edificio. Solo así se borrarán las huellas de lo que han sido los peores años del partido con más trayectoria en la historia de España. Primero, tendrán que fabricar la bomba, es decir, pasar por las urnas. Los militantes, con sus votos, son los que deben decidir quién será el candidato a las generales. Después, sean cuales sean los resultados, tendrán que tomar una decisión. O coaligarse con el PP y no denotar el artefacto, volviendo a los antiguos vicios perniciosos, o convertirse en lo que Felipe González nunca quiso que fuese: un verdadero partido de izquierdas. Si lo hace, hará explotar el inmueble, saneará el partido y será referente de la España del futuro. Si no, le espera lo mismo que a Hollande y Valls, que a Schulz, que al PASOK5. Y a España, siempre le quedarán las salidas de tono de su admirado Felipe González.
P.D.:
No en vano hemos comparado a Felipe González con ese sublime James Stewart en "El hombre que mató a Liberty Vallance". El PSOE, el verdadero asesino por el bien del progreso y de la democracia, puede que muera en el ostracismo, tal y como ocurrió con Tom Doniphon. Esperemos que los militantes hagan de John Ford sin final trágico.
NOTAS:
1-Referencia satírica al turnismo de los partidos conservador y liberal durante el régimen canovista.
2-Matteo Renzi, el Primer Ministro italiano, acordó con Silvio Berlusconi, omitiendo los escándalos en los que está envuelto "Il cavalieri", una reforma de la ley electoral que beneficiará claramente a los dos grandes partidos en Italia, apartando a fuerzas alternativas como las de Peppe Grillo.
3-Invención del blog: "genocidio del pueblo". Metafórico, claro está.
4-La Ley Paccionada fue una ley promulgada en 1841 por Baldomero Espartero, Regente de España y Presidente del Consejo de Ministros de España, que supuso el derrocamiento del Antiguo Régimen y, por tanto, del fuero y el pase foral de Navarra hasta día de hoy, si bien la Diputación Foral de Navarra cuenta con ciertas competencias extras gracias a la ley del Amejoramiento del Fuero.
5-PASOK: Partido socialdemócrata griego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario